.
No me gustó nada aquel tipo. De hecho puedo decir que lo odié nada más verlo porque me hizo sudar de miedo. Cuando me desperté vi que todo el mundo se había ido a casa. El suelo estaba lleno de botellas y ceniceros volcados, y mierda en general. Me habían abandonado. Incluso el tío que me había llevado allí, uno con la boca como de cirugía estética, un viejo desesperado. Vete a saber qué le había hecho para que me dejara allí. Bueno, a lo mejor simplemente le di asco. Entonces fue cuando vi al tipo y sudé de miedo. No movió ninguno de aquellos enormes brazos blancos. No era exactamente feo aunque, de todos modos, nadie me habría desagradado por ser feo. En todo caso tenía una mirada fría y distante, y aquello sí me inquietaba insoportablemente.
Por eso lo estuve mirando un buen rato, a pesar del miedo. Me alejaba y me acercaba. Él no decía nada. Cuando me di cuenta de que no había nadie allí -de que estaba vacío, el tío- miré por el aire de la habitación por si acaso descubría alguna hilacha prendida de una lámpara, alguna medusa adherida a las paredes. Pero no. No había nada ni nadie y, sin embargo, yo seguía odiándolo por darme miedo. Nada hay que odie más en un tío que que me asuste. Pero me sentía también poderosa. Seguí arrodillada a su lado, mirándolo, y de repente me desafié, una tontería que hago de vez en cuando y que me meterá en un lío descomunal un día. Me reto a algo y si no lo hago es que soy una cobarde. Le metí los dedos en los ojos abiertos. El índice; primero en un ojo, y luego en el otro. Calqué. Luego me chupé el dedo. Luego le chupé los ojos. Me dio grima pero era excitante. Sentí vértigo al imaginar todas las asquerosidades que podría hacer si seguía por aquel camino, así que me levanté de un salto y me senté en el brazo del sofá.
Era enorme, él. Intenté recordar. No sabía con quién había venido a la fiesta. A lo mejor era un mafioso ruso y llegaba ahora una banda enemiga y me torturaban. Estaba casi segura de que era una fiesta, pero todo había sido un poco confuso. Y además las fiestas están llenas de mafiosos rusos. Quise irme, pero tenía que pasar a su lado para llegar a la puerta de la calle y me imaginé que alargaba una mano y me agarraba el tobillo. Sentí que lo que había hecho no le habría gustado nada. Creí, de repente, que había algo, al fin y al cabo en él, algo distinto, algo quieto pero presente. Que no estaba vací o del todo. Preferí no moverme de donde me encontraba. Llegaría la policía y me encontraría allí. No tenía por qué sentirme culpable, así que no tenía por qué irme. Puse la tele para afirmar más mi inocencia y estuve viendo la teletienda. Una plancha de vapor, un aparato para hacer el vacío en los envases de alimentos, una faja enteriza que hacía que una gorda blanda pareciera una gorda dura.
Pero no venía nadie y el tipo empezaba a oler mal, así que me decidí. Salté desde el brazo del sofá, pero me caí encima de él. Hizo un ruido como un paquete de croquetas descongeladas, ya entre líquido. Tuve tanto miedo que me empezaron a doler varias muelas a la vez. Me apoyé en el pecho del tío y se me hundieron las manos, y se me hundieron las rodillas en sus muslos. Habría sido cómodo de ser una cama de agua. Era enorme. Al final lo que hice fue rodar. Rodé de él abajo y así ya pude echar a correr. Estaba estúpidamente asustada por aquel tipo. Fue terrible. Hasta por las escaleras seguí corriendo. Estaba harta de que me dejaran sola al final de las fiestas.
.
un río cuyo fondo guarda más luz que el cielo
sábado 9 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Datos personales
Archivo del blog
-
▼
2009
(141)
-
►
noviembre
(18)
- ... Me he quitado unas cosas de encima y me sient...
- ... Miedo. Tengo miedo. No. No. No. No. Ya estoy...
- ... Es una cosa vergonzosa no ser sincero. Es una...
- ... No creo tener preguntas. Tampoco respuestas, ...
- ... De repente hace mucho calor. Se le murió un...
- ... No soporto la erudición. Lo cual es una gran...
- ... Álvaro llora desconsoladamente por las noches...
- ... Días malos. Este dolor no es nada bello ya. S...
- ... De acuerdo, mi ángel. No voy a fumar hasta de...
- ... Esto es duro. Mis sábanas son duras y frías. C...
- ... Cuidar mi cuerpo, que es lo tangible. Cuidar...
- ... Pienso o, mejor dicho, siento la muerte como ...
- ... Voy a buscar a S. al aeropuerto. Hace años qu...
- ... Mal, mal, no paro de llorar. Firme dijo esta ...
- ... ah una frase de N. me ha traído cierta paz. “...
- ... Cometo el mismo error una y otra vez. Hoy habl...
- ... dolor, dolor, dolor, dolor nunca nunca nunca a...
- ...Salid, sin duelo, lágrimas corriendo.
-
►
octubre
(27)
- ... Dudo sobre la pertinencia o no de diferente te...
- ... Lo malo de escribir sobre la propia vida es qu...
- ¿Quién soy? ¿Por qué hablo y hablo y hablo sin par...
- ... Aquel día, el de la excursión, hicimos algo má...
- ... tengo los pies helados, pero me gusta. hace ya...
- ... Ensayo para un cuento infantil. De Agosto. Cua...
- ... Lo último con Ariel: sábado 22 de agosto de 2...
- ... F. me habló de la muerte de su hijo. Tras la d...
- ... ¿Ira? M. teme que sea la ira lo que me sostien...
- ... He escrito una reseña para el blog de la libre...
- ... En S. me echo una siesta con escalofríos. No l...
- ... un niño nacido de cinco años se levanta hacia ...
- ... MJ me dijo que fuera a gritar a un monte aleja...
- ... CANCIONES A LOS NIÑOS MUERTOS (KINDERTOTENLIED...
- ... Ah. Hoy no puedo hablar. Por eso no te he devu...
- ... Qué frío he pasado en el parque. Creía que m...
- --- Ayer fue un día infernal. La noche anterior e...
- ... sin palabras aturdida aullando en ocasiones to...
- ... Aquel que ha sentido una vez en sus manos temb...
- ... Autoretrato con dsi. ...
- ... Juegos con las nintendos.
- ... El hijo de Godzilla, un favorito de Ariel. De ...
- ... En el tiempo breve de la mínima esperanza Fir...
- ... De la naturaleza del dolor: De cuando había e...
- ... ¡Bebe y olvida que el puño del Dolor te derri...
- ... Viejo mundo que cruza al galope el caballo bla...
- ► septiembre (55)
-
►
noviembre
(18)

3 comentarios:
esos "embases", esos evases...
las frases salen con el sol. Ra ra ra!
habré errado? sí, he errado, que decía Groonan.
Ya está corregido. Me alegro de verte, Nietiv, manatí, de vuelta, ¿de vuelta?. Aunque no pueda ver tu blog.
y lo del sol, bueno, sentarme en un banco a apresar rayitos con el bastón entre las piernas siempre me da fuerza :P
nunca he visto mafiosos rusos, pero sí mujeres que parecen de europa del este: con la piel de hielo y latidos del corazón dentro de latas de conserva no aconsejable para consumo interno. por otra parte, siempre hay una luz al final de las fiestas.
Publicar un comentario en la entrada